Una noche cualquiera
Caminé sin auriculares. Solo el sonido de los pasos y alguna bicicleta lejana. La ciudad estaba despierta, pero no tenía prisa.
A veces no pasa nada importante, y aun así el recuerdo se queda.
Momentos tranquilos entre ciudades
Caminé sin auriculares. Solo el sonido de los pasos y alguna bicicleta lejana. La ciudad estaba despierta, pero no tenía prisa.
A veces no pasa nada importante, y aun así el recuerdo se queda.
La lluvia no molestaba. Reflejaba los carteles y hacía que todo pareciera más lento. Me quedé mirando sin pensar demasiado.